Xalapa, Ver.- La presidenta del Congreso de Veracruz, Naomi Santos, afirmó que la gobernadora Rocío Nahle no estaba obligada a solicitar autorización del Poder Legislativo para la reestructura de la deuda estatal con la banca privada, al no representar un incremento en el monto total del endeudamiento.
La legisladora explicó que, conforme a los criterios de disciplina financiera, la intervención del Congreso solo es necesaria cuando existe un aumento de la deuda pública, lo cual —aseguró— no ocurrió en este caso.
“En este proceso no hay un aumento de deuda; se trata de una tasa de interés preferencial menor a la que se tenía. Aunque el plazo de pago se amplía hasta 2040, el monto no crece, por lo tanto no existe una situación jurídica que obligue al Congreso a autorizar”, sostuvo.
Santos precisó que la reestructura consistió en el cambio de la banca pública a la banca privada, decisión que se justificó por resultar más conveniente en términos financieros. “Si se va a un banco privado es porque sale más barato; lo primordial es la reducción de intereses”, señaló.
Indicó que en administraciones pasadas se solicitaba autorización legislativa porque las reestructuras implicaban incrementos en la deuda, situación distinta a la actual. “Aquí la reestructuración se hizo únicamente para establecer un nuevo periodo de pago, sin aumentar el endeudamiento”, reiteró.
Asimismo, confirmó que el secretario de Finanzas ha explicado que el movimiento aún se encuentra en trámite administrativo, incluso ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por lo que en breve se reflejará el cambio de institución financiera y la disminución de la tasa de interés en los registros oficiales.
Finalmente, la presidenta del Congreso adelantó que sostendrán una reunión con el titular de Finanzas para conocer los detalles técnicos y compartir la información con las y los diputados, al tiempo que reconoció que históricamente un solo banco —como BBVA Bancomer— concentró nómina, fideicomisos y otros servicios financieros del estado.

